¡Cómo pasan los días! Desde el 20 de septiembre que no publicaba nada. Tampoco encontraba momento y eso que en la Puyada a Oturia termine contento, me desquité de esos días raros.
Bajamos entonces, ¿no? La bajada es vertiginosa, el primer kilómetro tiene un desnivel de 300 metros. La encaro tranquilamente (rodilla, rodilla) y en un momento, el grupito con el que iba desaparece. Pero que no los veía, incluso llegué a pensar si se habían ido por otro lado, jajaja. Nada, sigo con mi carrera que mi objetivo es terminar. De momento sin molestar la rodilla. Bajo, bajo, bajo, km 25, sigo bajando, ya sólo quedan 13, bajo y bajo. 27, para arriba, para abajo y llaneo... sigo llaneando y ahí, sobre el 29 empieza a saludarme la rodilla. Y entonces pienso... “No tía, ahora no, que sólo quedan nueve kilómetros de ná y encima voy muy entero” En eso, bajada, 3 km, y subida y bajada. “Vaya, subiendo y bajando no me duele”.
La semana anterior a Oturia, siguió molestando la rodilla, según el día, a su antojo. El lunes con las escaleras no molestó, el martes rodando tampoco, el miércoles no pude terminar las series y el jueves sólo pude salir 40 minutos (maldita rodilla). En fin, con este panorama, veía bastante complicado el viaje a Sabiñánigo. Bueno, más que el viaje la carrera.
Va, lo haré resumido. El sábado, dirigidos por Ezequiel, como siempre, nos trasladamos a este pueblo del pirineo oscense. Tras comer y asentarnos, recogemos dorsales, charla técnica, hotel, cena y a dormir.
Domingo, Oturia y sus 38 km esperan. “Uff, y yo con estos pelos” (me refiero a la rodilla :P). A las 8:30 h se da la salida. Empiezo muy tranquilo, eso de salir a lo Ferrato lo dejo para otro día. Empezamos saliendo del Pirenárium y callejeamos hasta llegar al río, embarrado y con agüita. Primer tapón y único. Tras esto, empezamos con la primera subida, unos 4 km con un desnivel de 500 m. No se hace muy pesada, me veo bastante bien con el ritmo que llevo y voy avanzando posiciones. De momento la rodilla no molesta. Llego a la bajada y prefiero no lanzarme como siempre. Así que esos 3 km los hago casi al mismo ritmo que subiendo. Como es evidente, me va pasando gente que subiendo había adelantando. Da igual, yo a mi marcheta, que mi único objetivo es terminar.
Llego al río Basa, km 8 y pico de carrera. Empieza la verdadera subida. Primero hasta Santa Orosia, y de ahí tras un pequeño respiro, a Oturia. Tras un kilómetro y pico llaneando, comenzamos a subir, 6 km con un desnivel de unos 800 m. No está mal. Pues nada, vamos a ello. A ritmo, a veces corriendo, a veces andando, voy subiendo. Vuelvo a adelantar a gente que me había pasado bajando y tras cincuenta minutitos de ritmo algo forzado, llego a Orosia. No debo ir tan mal cuando llevo a pocos metros por delante a Anna Comet. Va bien la cosa, no me puedo quejar, la rodilla no molesta, voy subiendo muy bien, estoy en el km 16 y no he “petao”.
Ahí está Ezequiel, me da el gel que le había dado antes de salir y seguimos para arriba. De aquí hasta Oturia tengo unos 3 kilometros y medio por delante y un desnivel de 400 metros. Llego bien arriba, aunque el ultimo km hasta la cima me costó bastante, desnivel de 200 metros. Pues nada, media carrera hecha y ya sólo queda bajar. 18 km de bajada menos la “tachuela”, 1 km con un desnivel de unos 150 m para rematar.
Llego a la “tachuela”. Uyyyy, esta se me atraganta un poquito... “Va un último esfuerzo chaval, venga” Y poco a poco la subí y la bajé. Km 36 y medio de carrera. ¡¡Esto ya está hecho!! Llaneando hasta meta me vuelve a molestar la rodilla. Al final entro a meta en 4h 47’ bastante contento por haber terminado y por encontrarme entero, no haber “petado” y además, según dicen, con un buen tiempo, dentro de mis limitaciones “clarostá”. Sinceramente, me hacía falta hacer una carrera así, me he desquitado.
Tras la carrera, duchas, comemos y de vuelta a casa. Fin de la Copa de España.
Y poco más. Esta semana he entrenado normalmente, el miércoles me molestó la rodilla. Curioso fenómeno, sólo me molestaba cuando llaneaba. El viernes fui al fisio y ya me ha puesto en el sitio. Así que a seguir...
Pero como tampoco hay que machacarse tanto, hoy domingo, en lugar de correr en Fons de la Tardor, he ayudado a la organización. Resulta muy entretenido, la verdad. Y aseguro que el tiempo se pasa muuuucho más rápido que corriendo. ¿Por qué será?

5 comentarios:
qué subida tan chula se ve en el video...
Bueno, me alegro de tu no-petada, seguro que eso que has repetido un par de veces de que tu objetivo era terminar.
En fin, ahora a seguir, ya has terminado la copa de España.
¡Venga Fernando, que ya había telarañas en tu blog! Pues me alegro de que te fuera bien en Oturia, el Pirineo siempre alegra las piernas ¿no? A ver si cojo "ritmito" y hacemos mano a mano en Espadán, que te lo debo del año pasado.
¡Gracias Nere!
Te refieres a la del cresterío de Oturia, ¿no?. Pues sí, era chula, pero más chula la bajada, uff.
En fin, ya está hecha, una cosa más que contar. Y sí, en principio, el objetico era terminar.
Hombre Dani, tanto como telarañas... jaja. Ir al Pirineo siempre gusta y, en mi caso, más en aquella zona. Estaría bien un mano a mano. Eso sí, en el caso de que corra, quiero bajar las 5h, eh.
Bueno, bueno, bueno...te estás "haciendo mayor" (en el mejor sentido) en esto de las carreritas...ya no "petas", decides descansar una semana para no machacar la rodilla...muy bien, así me gusta ... te veo dentro de poco haciendo una carrerita al mes...ah no, que este mes lo tienes movidito...solo ha sido un espejismo!!
Enhorabuena por Oturia y a seguir así!!
Nos vemos!!
Uy Irene, como suena eso de que me estoy haciendo mayor... Aunque sea en el mejor sentido.. Jeje.
Pues sí, este mes se antoja movidito, vaya. Sin prisa pero sin pausa, ¿no?
Au cacau.
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