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El hecho de estar vivo siempre exige algo

domingo 18 de octubre de 2009

K25

Son muchas las veces que he ido por Serra a entrenar, andar o a dar una vuelta en bici. La verdad es que hace mucho tiempo sólo andaba, subía al Sierro con amigos, contemplaba las fantásticas vistas, bajábamos o íbamos al Castillo. Algún día también he cogido el coche y, pasando La Prunera, he ido hasta Rebalsadors y miradores con un libro, a disfrutar de aquellas vistas (hasta el Montgó y Benicadell se pueden ver en días claros) y aquella tranquilidad. Por fin, ayer pude hacer la carrera que, por alguna razón u otra, nunca había podido hacer, la K25.



Días atrás había ido a entrenar el recorrido. Un sábado, el previo a Fons de la Tardor concretamente, fui a recorrer la segunda parte. Por allí me encontré con algún miembro del CxM limpiando sendas. Tardé 2h 30’ en hacer los 17 km que tiene esa parte del recorrido. Reconozco que nunca había ido por Ermitans. El recorrido de la primera parte lo hice un domingo por la tarde empleando 1h 15’ aproximadamente. Con ello, hice mis cálculos y llegué a la conclusión de que la k25 la debía tener hecha en 3h.


Sábado 17, llegó el día, K25, Campeonato de España por clubes FEDME. Sobre las 7:45 h me planto en Serra. Ya tengo el dorsal, lo recogí el viernes. Me pongo a hablar con unos y otros. Poco a poco llega el personal: gente del Running Team, Tierra Trágame, Buff-Teva Cuenca y por fin veo aparecer a mis amigos del C.M.P. Mur i Castell. Tras saludos, comentarios y risas, nos ponemos a calentar.


A las 9 en punto se da la salida desde el polideportivo. Empezamos muy despacio (al menos los que estamos en medio del pelotón) ya que nada más salir, tenemos una pendiente algo pronunciada. Callejeamos y salimos de Serra para dirigirnos al Alt del Pi. Para mi gusto, esta subida es la más fea, o menos bonita. Llego arriba en 40’ sin demasiado esfuerzo. Tras visitar el Castillo (lástima no poder parar a contemplar las vistas), cresteamos un poco y nos dirigimos a la bajadita que nos lleva de nuevo a Serra. Esta, por la cuenta que me trae, también la hago tranquilo. Tras ello, me planto en el polideportivo, otra vez, en 1h 5’ (uff, 5 minutos más del tiempo previsto). A partir de aquí, a mi entender, es cuando realmente empieza la carrera.



Una vez he bebido en el avituallamiento, salgo rumbo a Ermitans. Esta subida, no es tan dura pero hay que tenerle respeto, medio andando medio corriendo, en media hora ya estoy bajando al Marianet, paso por el control, bebo otra vez y me adentro en el barranco. Aunque este es algo técnico, me gusta correr por él, por lo poco aburrido y fresco que es. En un momento dado, señor con bocina dando la nota (Rober, no podía ser otro :P), giro a la derecha y empezamos la subida al Sierro. Avanzo varias posiciones, corro, ando, vuelvo a correr, vuelvo andar. Llego arriba y me encuentro con Andrés (Morten) y Javi (Perdiueta). Empezamos a bajar y desaparecen, como era de esperar.


La bajada por pista la hago tranquilo, me alcanza alguno. Pienso que tal vez debería apretar, pero decido que no, que así voy cómodo. Vuelvo al barranco, salgo otra vez al Marianet y ahí está el control con el tío de la bocina otra vez. Bueno, y Ezequiel, Isidro, Manolo, Jorge, Ricardo, Osacr... En fin, una fiesta tenían montada. También he visto un par de veces a Paco (Xufero) y a Ricardo (Villarreal) pero no sabría decir dónde, que cabeza la mía. A lo que iba, estoy subiendo Rebalsador, ¿no es eso? Se me atraganta.



Mira que he subido veces y sé lo que es esa subida, y siempre he tardado 20’ entrenando. Pues nada, a mitad subida me da la sensación de que no voy. Me vuelve a costar subir 20’. Pensaba que en carrera sería menos. Tiempo de carrera 2h 32’ Me pongo a hacer cálculos y está justo para entrar en meta en menos de 3h. Desde ahí a meta, tengo calculados 30’. Pues nada, tampoco hay que ser tan meticuloso. Bajo por la pista con ligeras molestias en la planta del pie derecho (ya me extrañaba que no salieran) y poco antes de llegar al mirador, me dan alcance Silvia y Alberto. Menudo carrerón está marcándose la chica. La labor de Alberto muy buena como siempre. Decido ponerme a rueda de ellos y bajar hasta meta. Al final 3h 3’


No he conseguido estar dentro de las 3h pero bien está. Ahora viene esa parte de... si me hubiera esforzado un poquito más en las bajadas habría estado por debajo de ese tiempo.... Bueno, eso es lo que ha habido. Estoy contento.


En meta no me da tiempo a nada. Felicito a Lola y a Ramón por sus carrerones y hablando con Ezequiel, me comenta que cree que segundos, pero que tal vez terceros. El Buff-Teva Cuenca ha arrasado, enhorabuena. Espero a que llegue Patry a meta para despedirme de ella y corriendo de boda. Llegué tarde.


En definitiva, que he terminado contento ya que no ha salido mal y es la tercera seguida, junto a Oturia y Vilanova D’Alcolea, que salgo con buenas sensaciones. Que me encanta esta carrera, que he de felicitar al club CxM por la organización y el recorrido que tienen, que me sabe muy mal haberme ido tan pronto sin poder quedarme a las celebraciones y que también me sabe muy mal haber llegado tarde a la boda de uno de mis mejores amigos (se trata de priorizar sí, pero en el día de ayer, todo era prioritario).

Por supuesto, felicito a todos los clubes que han participado, pero muy en especial a Ezequiel (te lo mereces) y a mis amigos de C.M.P. Mur i Castell por ese tercer puesto del Campeonato. Espero que esto sea un antes y un después en cuanto al posicionamiento del club en carreras por montaña se refiere.

Ah, también me supo muy mal no quedarme a tu cumpleaños, Patry :(

domingo 4 de octubre de 2009

Desquite

¡Cómo pasan los días! Desde el 20 de septiembre que no publicaba nada. Tampoco encontraba momento y eso que en la Puyada a Oturia termine contento, me desquité de esos días raros.


La semana anterior a Oturia, siguió molestando la rodilla, según el día, a su antojo. El lunes con las escaleras no molestó, el martes rodando tampoco, el miércoles no pude terminar las series y el jueves sólo pude salir 40 minutos (maldita rodilla). En fin, con este panorama, veía bastante complicado el viaje a Sabiñánigo. Bueno, más que el viaje la carrera.

Va, lo haré resumido. El sábado, dirigidos por Ezequiel, como siempre, nos trasladamos a este pueblo del pirineo oscense. Tras comer y asentarnos, recogemos dorsales, charla técnica, hotel, cena y a dormir.



Domingo, Oturia y sus 38 km esperan. “Uff, y yo con estos pelos” (me refiero a la rodilla :P). A las 8:30 h se da la salida. Empiezo muy tranquilo, eso de salir a lo Ferrato lo dejo para otro día. Empezamos saliendo del Pirenárium y callejeamos hasta llegar al río, embarrado y con agüita. Primer tapón y único. Tras esto, empezamos con la primera subida, unos 4 km con un desnivel de 500 m. No se hace muy pesada, me veo bastante bien con el ritmo que llevo y voy avanzando posiciones. De momento la rodilla no molesta. Llego a la bajada y prefiero no lanzarme como siempre. Así que esos 3 km los hago casi al mismo ritmo que subiendo. Como es evidente, me va pasando gente que subiendo había adelantando. Da igual, yo a mi marcheta, que mi único objetivo es terminar.

Llego al río Basa, km 8 y pico de carrera. Empieza la verdadera subida. Primero hasta Santa Orosia, y de ahí tras un pequeño respiro, a Oturia. Tras un kilómetro y pico llaneando, comenzamos a subir, 6 km con un desnivel de unos 800 m. No está mal. Pues nada, vamos a ello. A ritmo, a veces corriendo, a veces andando, voy subiendo. Vuelvo a adelantar a gente que me había pasado bajando y tras cincuenta minutitos de ritmo algo forzado, llego a Orosia. No debo ir tan mal cuando llevo a pocos metros por delante a Anna Comet. Va bien la cosa, no me puedo quejar, la rodilla no molesta, voy subiendo muy bien, estoy en el km 16 y no he “petao”.

Ahí está Ezequiel, me da el gel que le había dado antes de salir y seguimos para arriba. De aquí hasta Oturia tengo unos 3 kilometros y medio por delante y un desnivel de 400 metros. Llego bien arriba, aunque el ultimo km hasta la cima me costó bastante, desnivel de 200 metros. Pues nada, media carrera hecha y ya sólo queda bajar. 18 km de bajada menos la “tachuela”, 1 km con un desnivel de unos 150 m para rematar.

Bajamos entonces, ¿no? La bajada es vertiginosa, el primer kilómetro tiene un desnivel de 300 metros. La encaro tranquilamente (rodilla, rodilla) y en un momento, el grupito con el que iba desaparece. Pero que no los veía, incluso llegué a pensar si se habían ido por otro lado, jajaja. Nada, sigo con mi carrera que mi objetivo es terminar. De momento sin molestar la rodilla. Bajo, bajo, bajo, km 25, sigo bajando, ya sólo quedan 13, bajo y bajo. 27, para arriba, para abajo y llaneo... sigo llaneando y ahí, sobre el 29 empieza a saludarme la rodilla. Y entonces pienso... “No tía, ahora no, que sólo quedan nueve kilómetros de ná y encima voy muy entero” En eso, bajada, 3 km, y subida y bajada. “Vaya, subiendo y bajando no me duele”.

Llego a la “tachuela”. Uyyyy, esta se me atraganta un poquito... “Va un último esfuerzo chaval, venga” Y poco a poco la subí y la bajé. Km 36 y medio de carrera. ¡¡Esto ya está hecho!! Llaneando hasta meta me vuelve a molestar la rodilla. Al final entro a meta en 4h 47’ bastante contento por haber terminado y por encontrarme entero, no haber “petado” y además, según dicen, con un buen tiempo, dentro de mis limitaciones “clarostá”. Sinceramente, me hacía falta hacer una carrera así, me he desquitado.

Tras la carrera, duchas, comemos y de vuelta a casa. Fin de la Copa de España.

Y poco más. Esta semana he entrenado normalmente, el miércoles me molestó la rodilla. Curioso fenómeno, sólo me molestaba cuando llaneaba. El viernes fui al fisio y ya me ha puesto en el sitio. Así que a seguir...

Pero como tampoco hay que machacarse tanto, hoy domingo, en lugar de correr en Fons de la Tardor, he ayudado a la organización. Resulta muy entretenido, la verdad. Y aseguro que el tiempo se pasa muuuucho más rápido que corriendo. ¿Por qué será?








domingo 20 de septiembre de 2009

Dispersión

En física, dispersión es el fenómeno por el cual, un conjunto de partículas, que se mueve en una dirección determinada, rebota sucesivamente con las partículas del medio por el que se mueve hasta perder una dirección privilegiada de movimiento.

En química, dispersión se refiere al conjunto de fenómenos, mediante los cuales, las especies químicas pasan de unos compartimentos ambientales a otros o se diluyen dentro de uno de ellos. 


Y yo, pues por ahí ando, entre física y química. El martes poco pude hacer, llovía. En otras ocasiones salía igual, pero esta vez me convencí de que llovía mucho. El miércoles por la mañana, dado mi descentre generalizado, decidí pasarla escalando. Y me tocó decir “bájame”. Por la tarde, llego a La Vall a hacer mis series de rigor y otro diluvio. Jueves... jueves.... Ah, sí, salí a rodar, a los 15 minutos me vi cansado, sin ritmo, y di media vuelta. Total 25 minutos y ligero dolor de rodilla derecha.

El viernes, el viernes bien. Los viernes siempre son buenos. Cumplí exitosamente las cuestas planteadas. Bien, un día que sale todo. Y el sábado, pues al no poder hacer bici (no la tenía), decidí salir a rodar, y la verdad, no me encontré cómodo y terminé en una hora y con la ligera molestia en la rodilla. Por la tarde, a escalar otra vez. Y otra vez “bájame”, no me veo, que desastre.

Domingo, hoy. A las 7:30 hemos quedado en las pistas para hacer el recorrido de Fons de la Tardor.... A las 9 ya estaba en las duchas. Genial. En Aigualit (primer paso) he tenido que dar la vuelta por la molestia en la rodilla derecha. He llegado andando. Simple sobrecarga... Espero.

¿Qué me pasa, doctor? Me noto cansado, física y mentalmente. Serán estos días raros... ¿Y el domingo Oturia? Buah, espero no llegar a perder del todo la dirección privilegiada de movimiento o terminar diluyéndome dentro de uno de esos comportamientos ambientales, porque de ser así, me dará la risa.

martes 15 de septiembre de 2009

La cosa es no parar

Tras una semana de descanso absoluto tras la CCC, llegó el sábado 5 y me fui a Vallat a escalar con los kiyos (Julia y Juan Calo), Nere, la Patryescaladora (viene sin accesorios) y un chico, David, que será compañero en las FFAA de esta última. Empezamos, yo asegurando, a escalar cada uno por un sitio. Sube una, sube otro, el otro más allá, me toca. Me enfundo los “gatos” y me los he de quitar por el dolor de dedos que tengo. Intento ponérmelos otra vez, comienzo la vía, subo dos o tres metros y digo que me bajo. Demasiado tocados tengo los pies todavía. Pues nada, ya he escalado, a mirar y comentar.

Al ratito se pone a llover, momento perfecto para ir en busca de un bar y almorzar. Tras el almuerzo, decidimos ir a Montanejos, donde hacemos tiempo para comer viendo unas vías cerca del campo de tiro. Tras la sobremesa a casa. Que día más productivo :P

El domingo... Pues había que hacer algo antes de ir a “Le Ranche” de Albert (Titus) en Benicasim a comer. Como estaba la carrerita de Figueroles, a las 6:30 de la mañana me planto en Villarreal y junto a la Patryciclista (tampoco viene con accesorios) y el futuro compañero de FFAA, pedaleando, pedaleando llegamos a Figueroles. Vemos la carrera, estamos en meta de tertulia con amiguetes y foreros varios y nos volvemos pedaleando, pedaleando a Villarreal.


De ahí a Benicasim, que habíamos quedado el “grupo Chamonix” a comer, ivitados por Alicia y Albert. Pues allí nos reunimos los anfitriones, los kiyos (Julia y Juan Calo), Irene, Laurita y Miguel, la Patryfotógrafa (esta vez con el accesorio de la cámara) y servidor. Pris y Sergio no pudieron venir. La comida estupenda, entre risas, proyectos futuros y fotos, muchas fotos, pasamos la tarde. Poco antes de cenar (que pesados que somos :P) se levantó la sesión. Alicia y Albert, muchísimas gracias por la comida, demasiado bien nos tratasteis, de verdad. Menudos anfitriones.


El lunes descansé, el martes salí a trotar por primera vez tras la CCC. Sinceramente, iba con un poco de miedo por si me había lesionado tras tanto km. Gracias a Dios, la rodada fue perfecta y no noté ninguna molestia (40’). Y como todo estaba en orden, el miércoles fui a La Vall, a rodar y hacer alguna serie según me encontrara. Las hice todas, pero, eso sí, llegué a mi casa destemplado y el jueves tenía agujetas!!!

Jueves descanso y decido a última hora ir a correr a Catí. Viernes troté unos 20 minutillos y me acosté pronto con un poco de malestar general (tenía fiebre, decimas, pero fiebre). Me dormía pensando que ya había corrido en Catí.

El sábado doce, a las 5 suena el despertador. Me levanto bastante mejor que como me acosté. Me preparo todo y me voy rumbo Catí. A las 6:50 ya estaba ahí. Creo que llegué un poco pronto... No estaba puesta ni la plaza, jajajaja.

Empieza a llegar el personal, me pongo de charreta con unos y otros y antes de las 7:30 me voy a cambiar y calentar. Coincido con Silvia y calentamos juntos, en ese momento decido que salgo con ella. Ja, que risa me daría después, tenía que haber hecho caso a Ezequiel y salir a ritmo de entrenamiento.

Dan la salida, y allá que nos vamos. Esta vez no es tan rápida como en otras carreras, salimos del pueblo y empezamos a ascender ligeramente. Ya hemos comentado previamente que hemos de apretar un poco al principio para evitar el tapón que se forma pocos kilómetros después. Y eso hacemos, tras evitar el tapón, subimos y subimos, trotamos y trotamos, no andamos nada. Y bueno, todo genial hasta que empezamos a bajar. En ese momento, km 10 y pico, empiezo con calambres en los gemelos. He de parar. Silvia me pregunta que pasa y le digo que sintiéndolo mucho no puedo seguir con ella, y allá que se va. (Ójala gane, pensé). Estiro, sigo bajando, vuelvo a acercarme a mi compi y otra vez calambrazo. A hacer puñetas todo. Vuelvo a parar, estiro, pasa la segunda chica, estiro.... Y sigo trotando. Si iba a un ritmo suave no se me acalambraban los gemelos. Pues nada, a la marcheta...

Llego a la zona nueva de bajada, un barranco muy chulo, pero con muy mal pisar. Ahí me dan alcance cuatro o cinco personas. Empezamos a subir a L’Avellá todos juntos y marcando un ritmo bueno de subida, llego solo arriba. ¡Pues vaya! Subida corta a “bienvenidos al infierno” y bajada a Catí. Esa bajada si me pareció un infirno... Otra vez los calambres. Nada, en Catí me planto en 2h 41’.

Al primero que veo es a Ezequiel riendo y preguntándome si se notaba la CCC y que Silvia y Calvo habían ganado. Bieeeeen. Entrega de trofeos, quesos, jamones y poco más. Bueno, sí, regalito en forma de expresión artística en todo el lateral izquierdo del coche. Mejor no digo lo que pienso del desgraciado/a que lo hizo.


Y Domingo, para soltar piernas, 106 km de bici. Jajaja. Via verde de Ojos Negros. Habíamos quedado los kiyos (Julia y Juan Calo) Irene, Miguel y su hermana, Sergio (Poblati), la Patryciclista, Ricardo (amigo de Patryciclista), David (futuro compañero FFAA de la futura Patryzapadora) y servidor.

Llego a las 7:30 de la mañana a Villarreal con la furgoneta, recojo a los tres personajes con sus tres bicis y vamos al punto de encuentro. Llegamos a Altura donde dejamos el coche de Sergio y seguimos a Teruel. Allí desembarcamos todo y comenzamos la jornada ciclera. Pedalenado, pedalenado llegamos a Sarrión, almorzamos. Pedaleando, pedaleando, llegamos a Barracas, nos abrigamos, llueve. Pedaleando pedaleando llegamos a “no me acuerdo” y comemos. Y sobre las cinco de la tarde terminamos el recorrido en Altura. Segio, Juan Calo y yo nos volvemos a por las furgonetas, regresamos, tomamos algo y a casa. Ha estado divertido, tendremos que repetir algo parecido.

Lunes 14 de septiembre, a entrenar a La Vall, menuda serie de 48 minutos me pegué. En medio de Garrut empezó a caer el diluvio universal con rayos cada vez más cerca. Cuando se puso fea la cosa, creo que alguien soltó “mariquita el último” y todos por piernas hasta las pistas. Fue divertido.